La controversia en torno a los libros de texto de educación básica llegó a un punto álgido en la sesión de la Comisión Permanente, donde legisladores de oposición reiteraron su firme postura contra el contenido de los libros y su distribución.
En esta ocasión, la vicecoordinadora del PAN en el Senado, Kenia López Rabadán, arremetió contra los materiales educativos, clasificándolos como «tóxicos y chafas».
Aprovechando la discusión sobre el nombramiento de la embajadora de México en Honduras, la senadora usó la tribuna para acusar al gobierno federal de perjudicar a los niños, mostrando una pancarta con el lema #ConLosNiñosNo.
Las críticas también fueron respaldadas por el diputado de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, quien enfatizó que los libros no solo presentan errores preocupantes, sino que también continúan una tradición de adoctrinamiento de casi nueve décadas.
