Permanecer conectados todo el tiempo es una necesidad en la era digital, pero la dependencia excesiva del WiFi podría tener consecuencias negativas.
Investigadores advierten que dejar el WiFi activado constantemente en los dispositivos móviles afecta de manera significativa la batería, ya que el celular se ve forzado a rastrear redes disponibles, consumiendo más energía de lo necesario. Sin embargo, el problema más grave radica en la seguridad del usuario.
Conectarse a redes abiertas puede dejar la puerta abierta para que terceros accedan sin permiso a la información personal y financiera del usuario, poniendo en riesgo su privacidad.
Expertos recomiendan apagar el WiFi al salir de casa como una medida básica para salvaguardar la integridad de los datos y protegerse de posibles ciberataques.
