Pareciera que comer se ha vuelto un lujo en Cdmx

La gentrificación en Ciudad de México no solo ha encarecido las rentas, también ha transformado la oferta gastronómica, desplazado negocios tradicionales y profundizado la precariedad laboral en el sector restaurantero. Este fenómeno favorece principalmente a quienes llegan con mayor poder adquisitivo, afectando a los habitantes históricos de los barrios.

¿Qué es la gentrificación alimentaria?

La gentrificación alimentaria ocurre cuando los lugares para comer cambian drásticamente. Fonderías, taquerías y cafeterías populares son reemplazadas por panaderías artesanales, restaurantes gourmet y cafeterías especializadas. Este cambio refleja un proceso más amplio de sustitución social y cultural derivado de la gentrificación urbana.

Impacto en la comunidad

El fenómeno afecta directamente a las familias que han vivido durante generaciones en estos barrios. Los precios de alimentos básicos aumentan fuera de los márgenes normales de inflación, y la cultura gastronómica local comienza a desaparecer, junto con empleos tradicionales y formas de sustento.

Condiciones laborales en el nuevo panorama

El cambio en los negocios también impacta el trabajo dentro de ellos. En muchos casos, las exigencias para trabajar en restaurantes de mayor nivel no se reflejan en mejores sueldos. La profesionalización requerida no viene acompañada de condiciones laborales dignas, manteniendo a los trabajadores en condiciones precarias.

Desaparición del comercio tradicional

En varias alcaldías de la ciudad, como Cuauhtémoc, Benito Juárez y Miguel Hidalgo, se ha observado una sustitución comercial acelerada. Negocios de bajo impacto como fondas, torterías o tiendas de barrio han disminuido significativamente, reemplazados por cadenas de comida o restaurantes con capital externo.

Una transformación desigual

La gentrificación alimentaria cambia la cara de los barrios, pero no lo hace en beneficio de sus residentes. Modifica los espacios, los hábitos alimenticios y las oportunidades laborales, generando una ciudad menos accesible y más excluyente. Frente a esta situación, algunas iniciativas buscan visibilizar los efectos sociales de este proceso y defender la permanencia de las comunidades tradicionales.