El turismo religioso consiste en visitar emblemáticas construcciones arquitectónicas de índole religioso, ya que a través de sus paredes se refleja el arte de diferentes estilos y épocas.
Los templos, iglesias y santuarios, son visitadas no sólo por los creyentes, también por los amantes del arte, ya que estos edificios conservan su estilo original sin importar el paso de los años.
Debido a la pandemia ocasionada por el coronavirus esta actividad dejó de llevarse a cabo, sin embargo, gracias a la disminución de casos de contagio y con el semáforo epidemiológico en naranja, el turismo religioso vuelve a tomar fuerza.
Uno de los recintos más visitados en el Estado de México es el Santuario del Señor de Chalma, construcción neoclásica del siglo XVII.
Además de este, los turistas pueden visitar recintos como la iglesia de San Lucas Chiautla, el Convento Agustino de la Transfiguración, El Ex Convento de San Nicolás de Bari Oxtotipac, la Iglesia de la Virgen de la Peña de Francia, La Iglesia de Nuestra Señora de Tonatico, La Parroquia de la Asunción de María y El Templo de Francisco Javier. Todos ubicados a lo largo y ancho del estado.
