Nacido en 1862 en Tecámac, Estado de México, Felipe de Jesús Villanueva desde muy joven se destacó musicalmente ya que para los 10 años de edad ya había escrito “Retrato al Cura Hidalgo. Cantata patriótica” que lo impulsó a ser reconocido en todo México.
Posteriormente, un año después le dedicó a sus padres la mazurca para piano “El último adiós” debido a que entraría al Conservatorio Nacional de Música en el año 1873.
Más adelante, tras la muerte de su padre, se dedicó a estudiar armonía y orquestación impartiendo clases de piano en donde enseñaba música de compositores como Chopin y Bach y, en ese periodo de tiempo nacieron las piezas reconocidas hasta el día de hoy que son: “Luz”, “Ana”, “Dos en el piano”, “Vals amor”, entre otro.
La Secretaría de Cultura y Turismo resguarda dentro del Centro Cultural de Tecámac, una sala museográfica dedicada al compositor con sus datos y piezas que relatan su vida.
Cabe mencionar que en el año 1987, se nombró una sala de conciertos en su honor, en el municipio de Toluca y es usada como la casa de la OSEM (Orquesta Sinfónica del Estado de México) que se dedican a mantener vivo el legado del intérprete.
